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En la Edad Media era normal dormir dentro de armarios de madera. La gran pregunta es por qué ya no lo hacemos

Durante la Edad Media y hasta el siglo XX, las 'camas-caja' eran comunes en Europa. Analizamos las razones de su popularidad y su eventual desaparición.

Por Notichairo4 de abril de 2026
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En la Edad Media era normal dormir dentro de armarios de madera. La gran pregunta es por qué ya no lo hacemos

Pintura del siglo XVII muestra una familia utilizando una cama-caja, ilustrando su rol central en la vida doméstica.

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Curiosidades Históricas

Imagínese dormir dentro de un armario de madera. Aunque suene claustrofóbico, durante siglos las 'camas-caja' fueron un elemento estándar en los hogares europeos, ofreciendo protección, privacidad y optimización del espacio. Nos preguntamos, ¿por qué dejaron de usarse?

Entre la Edad Media y principios del siglo XX, las llamadas 'camas-caja' o 'camas-cerradas' dominaron los dormitorios europeos. Estas estructuras de madera, hoy consideradas inusuales, eran en realidad una respuesta ingeniosa a las duras condiciones climáticas y las limitaciones de espacio. Su popularidad se extendió durante siglos, impulsada por la necesidad de protegerse del frío, buscar privacidad en hogares a menudo compartidos por varias generaciones, y optimizar el uso de espacios reducidos.



Uno de los factores clave en el auge de las camas-caja fue la Pequeña Edad de Hielo, un período de bajas temperaturas que azotó Europa y parte de Norteamérica entre los siglos XIV y XIX. Con inviernos gélidos que incluso congelaron el río Támesis en múltiples ocasiones, la capacidad de estas camas para mantener el calor corporal era invaluable. Funcionaban como pequeños refugios térmicos, especialmente cuando eran compartidas por varios miembros de la familia. Además de su función práctica, las camas-caja también ofrecían versatilidad, con diseños que variaban según el nivel socioeconómico. Algunos modelos incluían cajones para ropa e incluso asientos, transformando pequeños espacios en dormitorios funcionales y proporcionando un rincón de privacidad en medio del ajetreo doméstico.



La existencia de las camas-caja está ampliamente documentada en el arte y la literatura de la época, evidenciando su arraigo en la vida cotidiana. Si bien su uso decayó gradualmente, impulsado por el desarrollo de sistemas de calefacción más eficientes y la evolución de los estilos de vida, la idea de un espacio personal y acogedor encapsulado en el diseño de interiores persiste. La pregunta fundamental es: ¿regresarán, adaptadas a la vida moderna, como una solución para la optimización del espacio y la búsqueda de la tranquilidad?





Fuente: Xataka México

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