Pobladores de la región de la Montaña en Guerrero preparan los tradicionales altares y caminos de flor de cempasúchil. Esta festividad milenaria fortalece el tejido comunitario y preserva la memoria de los fieles difuntos.
En el municipio de Atlamajalcingo del Monte, ubicado en la región de la Montaña de Guerrero, las comunidades indígenas se preparan con fervor para la celebración del Día de Muertos. Desde tempranas horas, los habitantes limpian y decoran los senderos principales con pétalos de cempasúchil para guiar el alma de sus seres queridos hacia los hogares.
La festividad combina elementos prehispánicos y católicos, manifestados en ofrendas monumentales compuestas por pan tradicional, mole, fruta de la temporada y copal. Los pobladores locales señalan que esta práctica es fundamental para mantener vivas las raíces culturales y transmitir la cosmovisión indígena a las nuevas generaciones.
Autoridades locales han brindado apoyo logístico para garantizar la seguridad durante las festividades en los panteones municipales. Se espera la llegada de visitantes de diversas regiones del estado y del país, quienes acuden a presenciar una de las expresiones culturales más auténticas de la sierra guerrerense.



