A pocas horas de las elecciones en Israel programadas para este 27 de octubre, el candidato Gadi Eisenkot prometió unir a una nación polarizada. Por su parte, el primer ministro Benjamin Netanyahu descalificó a su rival tachándolo de blando frente a Irán, en medio de su campaña por la reelección.
El panorama político en Israel llega a su punto culminante este domingo, cuando los votantes escuchen los últimos llamados de los contendientes antes de acudir a las urnas. Durante su mitin de cierre de campaña, el candidato presidencial Gadi Eisenkot centró su discurso en la necesidad urgente de sanar el tejido social del país, fuertemente fracturado tras el prolongado y polémico mandato del actual primer ministro.
En respuesta a estas propuestas, Benjamin Netanyahu intensificó sus críticas hacia su adversario político. El mandatario calificó públicamente a Eisenkot como una figura indulgente e incapaz de manejar con firmeza la amenaza geopolítica que representa Irán para la seguridad del Estado de Israel.
Para fortalecer su posición en esta recta final, Netanyahu sumó un respaldo internacional clave de cara a su reelección. El expresidente estadounidense Donald Trump manifestó nuevamente su apoyo al líder israelí, un espaldarazo que busca consolidar el electorado más conservador en los comicios del próximo 27 de octubre.



