Tradición alpina reinventada
Lejos de los clichés turísticos, el yodel, esa peculiar forma de canto alpino que alterna voz de pecho y voz de cabeza, experimenta un renacimiento global. Tras ser declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en diciembre de 2025, esta tradición suiza se reinventa, fusionándose con ritmos contemporáneos y atrayendo a jóvenes artistas.
El yodel, durante mucho tiempo relegado a presentaciones folclóricas y postales turísticas, ha logrado trascender sus orígenes. Su designación como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en diciembre de 2025, impulsó un renovado interés por esta forma de expresión vocal única. Caracterizada por la rápida alternancia entre la voz de pecho y la voz de cabeza, el yodel ha encontrado nuevos caminos en la escena musical contemporánea.
Desde Ginebra hasta los Alpes berneses, músicos jóvenes y visionarios están experimentando con el yodel, integrándolo en géneros tan diversos como el rock, el pop e incluso el rap. Esta fusión de tradición y modernidad no solo revitaliza el yodel, sino que también lo introduce a un público más amplio, rompiendo barreras generacionales y geográficas. El yodel se ha convertido en un símbolo de la identidad suiza en constante evolución.
Este resurgimiento del yodel desafía las percepciones tradicionales y demuestra la capacidad de las expresiones culturales ancestrales para adaptarse a los tiempos modernos. El reportaje de Jade Lévin para France 24 destaca cómo esta metamorfosis del yodel no solo preserva una valiosa tradición, sino que también la proyecta hacia el futuro, asegurando su relevancia y supervivencia en un mundo globalizado.



