Crisis humanitarias en Medio Oriente
El Príncipe Harry y Meghan Markle realizaron una visita a Jordania este miércoles, enfocándose en las difíciles realidades que enfrentan los refugiados sirios y palestinos. Su encuentro con comunidades vulnerables, especialmente en el campo de refugiados de Zaatari, buscó resaltar las consecuencias de la prolongada guerra en Siria y el devastador conflicto en Gaza.
Los Duques de Sussex, invitados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), dedicaron dos días a Jordania para abordar temas de salud mental y brindar apoyo a comunidades afectadas por el desplazamiento forzado. Un momento clave de su visita fue su paso por el campo de refugiados de Zaatari, ubicado a unos 70 kilómetros al noreste de Amán. Allí, interactuaron con jóvenes refugiados, participando en actividades lúdicas como fútbol, arte y música, según informó el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
Zaatari, inaugurado en 2012 tras el estallido de la guerra civil siria, se ha convertido en uno de los campos de refugiados más grandes del mundo. Actualmente alberga a cerca de 45,000 personas, aunque en sus momentos de mayor afluencia superó esa cifra. Las imágenes compartidas por ACNUR muestran a Harry jugando fútbol con niños en una cancha improvisada, mientras Meghan compartía con un grupo de niñas dibujando escenas de su vida.
La visita de Harry y Meghan a Jordania, más allá de una simple actividad en su agenda, representa un esfuerzo deliberado por llamar la atención sobre dos crisis humanitarias críticas en Medio Oriente. Al involucrarse directamente con los refugiados, los Duques de Sussex buscan sensibilizar a la opinión pública sobre la urgencia de brindar apoyo y soluciones a las comunidades afectadas por la violencia y el desplazamiento.



