Tendencia a la baja
El matrimonio está perdiendo popularidad en México, una tendencia que se ha acentuado en las últimas dos décadas. Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelan un cambio significativo en las preferencias de los jóvenes.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ha revelado una marcada disminución en la tasa de matrimonios en México durante los últimos veinte años. Este fenómeno, particularmente evidente entre la población joven, sugiere un cambio cultural en la percepción y el valor otorgado al matrimonio como institución. Los datos recopilados por el Inegi evidencian una tendencia a la baja constante, reflejando una posible aversión creciente hacia el matrimonio tradicional.
Diversos factores podrían contribuir a esta disminución. Entre ellos, se considera la creciente independencia económica de las mujeres, la evolución de los roles de género, la búsqueda de realización personal individual antes del compromiso formal y el aumento de alternativas a la vida en pareja, como la convivencia sin matrimonio. La influencia de las redes sociales y la exposición a diferentes modelos de relación también podrían jugar un papel importante en la reconfiguración de las expectativas matrimoniales.
Aunque el Inegi no ofrece un análisis exhaustivo de las causas detrás de esta tendencia, los datos son contundentes. El matrimonio, que históricamente ha sido una piedra angular de la sociedad mexicana, está siendo reconsiderado por las nuevas generaciones. La pregunta que surge es si esta tendencia continuará y cómo afectará la estructura familiar y social en el futuro cercano.



