Tensión en Oriente Medio
Estados Unidos e Irán han iniciado este jueves en Ginebra una tercera ronda de conversaciones indirectas, mediadas por Omán, en un clima de alta tensión. La presión militar estadounidense y las persistentes diferencias sobre el programa nuclear y de misiles balísticos iraní marcan el desarrollo de las negociaciones.
La tercera ronda de diálogo, que se desarrolla en suelo suizo, representa un esfuerzo por mantener abierta una vía diplomática en medio de crecientes preocupaciones sobre la estabilidad regional. Si bien la Casa Blanca ha reiterado su preferencia por una solución negociada, la intransigencia de Teherán respecto a su programa de misiles balísticos sigue siendo un obstáculo significativo.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha calificado la negativa iraní a discutir el programa de misiles como un "gran, gran problema", subrayando la importancia que Washington otorga a este asunto. La administración estadounidense busca garantías verificables de que el programa nuclear iraní no tiene fines militares y exige transparencia en el desarrollo de misiles balísticos con capacidad para portar armas nucleares.
Las conversaciones, auspiciadas por Omán, buscan desescalar la tensión y evitar un conflicto mayor en la región. El resultado de esta ronda de diálogo será crucial para determinar si las partes pueden encontrar un terreno común y avanzar hacia una solución pacífica a sus diferencias, o si la escalada militar se volverá inevitable.



