Fin a privilegios jubilatorios
El Senado de la República da un paso significativo hacia la austeridad republicana al aprobar una reforma constitucional que busca poner freno a las pensiones excesivas de altos funcionarios de empresas estatales y organismos públicos. La medida, aprobada por unanimidad en comisiones, promete generar un ahorro considerable para las arcas públicas.
En un movimiento calificado como histórico, las comisiones de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos del Senado aprobaron de forma unánime una reforma al artículo 127 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. El objetivo central de esta modificación es establecer un límite a las pensiones de altos mandos de empresas estatales, organismos públicos descentralizados y la banca de desarrollo, así como ajustar las jubilaciones millonarias que actualmente perciben ex funcionarios de estas instituciones.
La reforma establece un tope máximo para las pensiones, equiparándolas a la mitad de la remuneración del titular del Poder Ejecutivo Federal. Esto significa que ex funcionarios que actualmente perciben pensiones de hasta un millón de pesos mensuales, pasarán a recibir alrededor de 70 mil pesos. Se estima que esta medida generará un ahorro de aproximadamente 5 mil millones de pesos anuales, recursos que podrán ser redirigidos a programas sociales y otros rubros prioritarios.
El texto aprobado por las comisiones será debatido y votado en el pleno del Senado, donde se espera que cuente con el respaldo mayoritario de las diferentes bancadas. La iniciativa ha sido recibida con beneplácito por diversos sectores de la sociedad, que ven en ella un avance en la lucha contra la corrupción y el dispendio de recursos públicos.



