Migración en México
México se ha convertido en un punto de destino prolongado para migrantes, derivado de las restrictivas políticas implementadas en Estados Unidos. Una proporción significativa de estas personas enfrenta desafíos para regularizar su estancia en territorio mexicano, según una reciente encuesta.
Un estudio realizado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) revela que las políticas antimigratorias impulsadas por la administración Trump en Estados Unidos han alterado los patrones de movilidad humana en la región. El endurecimiento de las fronteras y las restricciones de asilo han provocado un aumento en el número de personas que permanecen en México por periodos más extensos, a menudo sin la documentación necesaria para una estancia regular.
De acuerdo con los datos recabados por la OIM, de un total de 548 personas extranjeras encuestadas, un preocupante 72 por ciento admitió no contar con un permiso de residencia válido en México. Esta situación los expone a una mayor vulnerabilidad, dificultando su acceso a servicios básicos, oportunidades laborales y protección legal.
Este fenómeno plantea desafíos significativos para México, que debe equilibrar su responsabilidad humanitaria con la gestión de sus políticas migratorias. La necesidad de ofrecer alternativas para la regularización, el acceso a servicios y la protección de los derechos de los migrantes se vuelve cada vez más apremiante, en un contexto regional marcado por la complejidad y la constante evolución de los flujos migratorios.



