Editorial: Cuba-EU: coherencia frente a cinismo
El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, aseguró el miércoles que los problemas económicos de Cuba se deben a la incapacidad de sus gobernantes y a que “la riqueza en Cuba está controlada por una empresa propiedad de generales militares qu...
El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, aseguró el miércoles que los problemas económicos de Cuba se deben a la incapacidad de sus gobernantes y a que “la riqueza en Cuba está controlada por una empresa propiedad de generales militares que se quedan con todo el dinero”. Además de la absoluta falta de pruebas con que profirió dichas afirmaciones, las mismas son llanamente absurdas: decir que la administración castrense equivale a la propiedad de los mandos sobre la empresa es lo mismo que equiparar a un gerente con el dueño de una compañía. Rubio, descendiente de cubanos y uno de los más feroces promotores en Washington de la intromisión desestabilizadora de la isla, miente con descaro acerca de todo lo relacionado con La Habana: hace poco aseguró que Estados Unidos no impide de ninguna manera las compras cubanas de petróleo, pese a la intensa difusión que la Casa Blanca ha dado a las persecuciones contra los buques que trataron de aliviar la aguda crisis energética.



