Minería y Energía
La demanda global de litio se encuentra en auge, impulsada por la creciente industria de vehículos eléctricos y el almacenamiento de energía. Sin embargo, México aún se enfrenta al reto de definir una estrategia clara para la extracción y procesamiento de este mineral estratégico, lo que podría retrasar su aprovechamiento.
El gobierno mexicano se enfrenta a la presión de capitalizar sus yacimientos de litio en un contexto global donde la demanda del mineral no deja de crecer. Sin embargo, antes de lanzarse a la explotación, es crucial definir la metodología de extracción y procesamiento, un requerimiento que implica una inversión considerable de recursos y tiempo, según advirtió Rubén del Pozo Mendoza, presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México, en entrevista.
La complejidad radica en la diversidad de métodos de extracción de litio, cada uno con sus propias ventajas y desventajas en términos de costos, impacto ambiental y eficiencia. La elección del método adecuado, sumado al desarrollo de la infraestructura necesaria para el procesamiento, representa un desafío significativo para el país. La urgencia de definir una estrategia se intensifica a medida que otras naciones avanzan en la explotación de sus recursos de litio, aprovechando la creciente demanda global.
La necesidad de una planificación cuidadosa y una inversión estratégica se vuelve imperativa para que México pueda aprovechar al máximo su potencial en el mercado del litio. La definición de una política clara no solo atraerá inversiones, sino que también garantizará una explotación responsable y sostenible de este valioso recurso, contribuyendo al desarrollo económico del país en la era de la transición energética.



