Senado de la República
La actual legislatura en el Senado ha visto un número considerable de licencias solicitadas por sus miembros, con una notable preponderancia de senadores pertenecientes a la coalición de la Cuarta Transformación (4T). Estas ausencias, a veces de tan solo un día, revelan la delicada balanza de poder en la cámara alta.
Desde el inicio de la actual legislatura, hace un año y tres meses, un total de 39 senadores han solicitado licencia para ausentarse de sus funciones. La mayoría de estos senadores pertenecen a Morena y sus partidos aliados. Este fenómeno pone de manifiesto la estrategia política del partido en el poder, que con 87 votos, apenas supera el umbral de la mayoría calificada (86 votos) necesaria para la aprobación de reformas constitucionales, nombramientos clave y la dispensa de trámites legislativos.
La necesidad de mantener el quórum para la aprobación de iniciativas trascendentales obliga a la coalición oficialista a gestionar meticulosamente la presencia de sus senadores. Las licencias, incluso las de corta duración, adquieren una relevancia estratégica al influir directamente en la capacidad del Senado para llevar a cabo su labor legislativa de manera efectiva.
Este patrón de solicitudes de licencia plantea interrogantes sobre el impacto en la productividad del Senado y la representación de los intereses de la ciudadanía. Si bien las licencias pueden ser justificadas por motivos personales o profesionales, su concentración en el grupo parlamentario mayoritario sugiere una coordinación para optimizar el control del proceso legislativo.



