Crisis de Salud en Cuba
Más de 32,000 mujeres embarazadas en Cuba enfrentan riesgos crecientes debido a las restricciones impuestas por el bloqueo estadounidense al suministro de petróleo. El Gobierno cubano denuncia que la escasez de combustible afecta gravemente los servicios de salud materno-infantil, poniendo en peligro la atención prenatal.
El Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) denunció este lunes 16 de febrero, a través de medios estatales, las graves repercusiones del bloqueo impuesto por el Gobierno de Donald Trump al suministro de petróleo en la isla. La Habana advierte que más de 32,000 mujeres embarazadas se encuentran en una situación de vulnerabilidad extrema, debido a las dificultades para acceder a servicios médicos esenciales.
Según el MINSAP, la escasez de combustible derivada del bloqueo petrolero estadounidense impacta negativamente en la operatividad de servicios cruciales para la atención materno-infantil. Entre las afectaciones más significativas, se destaca la limitación en el acceso a ultrasonidos, una herramienta diagnóstica fundamental para monitorear el desarrollo fetal y detectar posibles complicaciones. La falta de combustible también dificulta el transporte de pacientes y personal médico, comprometiendo la capacidad de brindar una atención oportuna y adecuada.
El Gobierno cubano enfatiza que estas restricciones ponen en riesgo el diagnóstico temprano de malformaciones congénitas y otras complicaciones durante el embarazo. La situación plantea un desafío mayúsculo para el sistema de salud cubano, que históricamente ha priorizado la atención materno-infantil como un pilar fundamental. La denuncia del MINSAP busca visibilizar el impacto humanitario del bloqueo estadounidense y exigir el levantamiento de las sanciones que, según La Habana, están perjudicando gravemente la salud de la población cubana, especialmente las mujeres embarazadas.


