Política y poder en Pyongyang
Corea del Norte reafirmó su poderío militar con un desfile en Pyongyang, pero la atención se centró en la hija de Kim Jong-Un, Kim Ju-ae. Su aparición en el evento ha desatado especulaciones sobre su posible futuro rol en el régimen.
Pyongyang fue escenario del noveno congreso del Partido de los Trabajadores, un evento que culminó con un imponente desfile militar encabezado por el líder norcoreano, Kim Jong-Un. La Plaza Kim Il Sung se convirtió en el epicentro de la demostración de fuerza, donde se exhibió armamento y se reafirmó la lealtad al régimen. Sin embargo, la gran novedad fue la presencia de Kim Ju-ae, la hija de 13 años de Kim Jong-Un, quien acompañó a su padre durante todo el evento.
La aparición de Kim Ju-ae junto a su padre ha generado un intenso debate y alimentado las especulaciones sobre su posible rol en la sucesión del líder norcoreano. Si bien no hay información oficial al respecto, analistas internacionales consideran que la presencia de la joven en un evento de tal magnitud podría interpretarse como una señal de su futuro involucramiento en la política norcoreana.
La participación de Kim Ju-ae en el desfile militar, sumada a sus apariciones públicas anteriores, consolidan su imagen como una figura relevante dentro del círculo íntimo del líder norcoreano. A pesar de su corta edad, su presencia en eventos de alto perfil sugiere una posible preparación para asumir un papel de liderazgo en el futuro, lo que plantea interrogantes sobre la continuidad del régimen dinástico en Corea del Norte.



