Errores de imprenta históricos
Un simple error de imprenta puede cambiar el significado de un texto sagrado, transformando la doctrina en herejía o, incluso, en una divertida anécdota. La historia de la 'Biblia Malvada' de 1631 es un claro ejemplo de cómo un descuido tipográfico puede generar controversia y curiosidad a partes iguales.
En 1631, Robert Barker y Martin Lucas, impresores reales en Inglaterra, publicaron una edición de la Biblia que sería recordada por una omisión particularmente grave. En el mandamiento 'No cometerás adulterio' (Éxodo 20:14), la palabra 'no' fue omitida, transformando el texto en una permisiva exhortación al adulterio. Este error, que le valió a la edición el apodo de 'Biblia Malvada' o 'Adulterio', causó un gran escándalo en la época. El rey Carlos I ordenó la destrucción de la mayor parte de la tirada y multó severamente a los impresores por su negligencia. Sin embargo, algunos ejemplares sobrevivieron y hoy son valiosas piezas de colección.
Pero la 'Biblia Malvada' no es el único ejemplo de erratas bíblicas notables. A lo largo de la historia, otros errores tipográficos han dado lugar a interpretaciones insólitas y nombres curiosos. La 'Biblia de los Pecadores' (1716), por ejemplo, contenía un error en Lucas 21:28, donde se leía '¡Mirad, viene el redentor!', en lugar de '¡Levantad vuestras cabezas, porque vuestra redención está cerca!'. Otro caso es el de la 'Biblia del Vinagre' (1717), llamada así por un error en el encabezado de Lucas 20, que decía 'El Parábola del Vinagre' en lugar de 'El Parábola del Viñedo'.
Estos errores, aunque embarazosos para los impresores, ofrecen una ventana a la historia de la imprenta y la recepción de la Biblia. Demuestran la importancia de la corrección de pruebas en la producción de libros y la vulnerabilidad del texto a la interpretación errónea. Además, revelan cómo la sociedad reaccionaba ante lo que consideraba blasfemia o irreverencia, convirtiendo simples erratas en eventos culturales significativos.



