En su regreso al Gran Premio de México, el piloto Sergio 'Checo' Pérez ofreció un balance sobrio y transparente sobre el presente de su escudería Cadillac, confirmando que su actual vínculo hasta 2029 será el último en la Fórmula 1. Lejos del exitismo comercial de otros espacios, el deportista mexicano priorizó la construcción de bases sólidas a futuro y el bienestar de su entorno familiar por encima de la permanencia indefinida en los circuitos.
De acuerdo con reportes de prensa recabados en el hospitality del equipo Cadillac, el piloto tapatío reconoció con total realismo técnico que conseguir puntos en la actual edición del Gran Premio de México requerirá 'un milagro'. Sergio Pérez expuso que el monoplaza no ha recibido actualizaciones desde el Gran Premio de Austria, situación que deja al equipo lejos de la zona competitiva en el cierre de la temporada 2026, de la cual restan únicamente cuatro carreras.
Sin embargo, el deportista nacional rechazó el desánimo y colocó el acento en el esfuerzo colectivo y la reestructuración técnica rumbo a 2027. Pérez explicó que la escudería integrará perfiles clave para optimizar el monoplaza: 'Con todas las nuevas contrataciones que tenemos en el equipo estamos trayendo gente con mentalidad muy positiva para las bases del equipo', aseveró el volante, confiando en que el desarrollo integral de la organización permitirá competir nuevamente por los podios en este ciclo de tres años.
Al abordar el término de su trayectoria a los 39 años, Pérez dejó en claro que su decisión responde a valores humanos indeclinables. Pese a reiterar su profunda pasión por el automovilismo, puntualizó que el tiempo con sus hijos es su prioridad central. Así, el corredor mexicano encara lo que definió como el reto más grande de su carrera, con la meta clara de empujar al máximo nivel pero reivindicando la importancia de la vida familiar sobre las presiones del circuito internacional.



