Fútbol en las alturas de Milpa Alta
En la alcaldía Milpa Alta, un volcán inactivo alberga una sorpresa inusual: una cancha de fútbol construida dentro de su cráter. A 2,880 metros sobre el nivel del mar, este espacio único fusiona deporte, naturaleza y la tradición comunitaria de Santa Ana Tlacotenco.
Enclavado en la alcaldía Milpa Alta, el volcán San Miguel se erige como un monumento geológico que forma parte del cinturón volcánico del sur de la Ciudad de México. Esta formación monogenética, resultado de una única erupción, hoy descansa inactiva, cubierta de pastizales y vegetación. Sin embargo, lo que distingue a este volcán es la singular adaptación de su cráter por parte de la comunidad local.
Los habitantes de Santa Ana Tlacotenco han transformado el cráter en una cancha de fútbol, aprovechando la topografía natural para crear un campo de juego con laderas que funcionan como graderío rústico. El viento que corre libre y las vistas panorámicas de los cerros volcánicos circundantes ofrecen un telón de fondo impresionante para cada partido. Este espacio deportivo no solo es una curiosidad, sino un punto de encuentro vital para la comunidad.
Cada fin de semana, jóvenes, familias y equipos locales se reúnen en la cancha del volcán San Miguel para celebrar la práctica del fútbol, fortaleciendo así un vínculo profundo con su territorio. Rodeada de campos de maíz y nopal que cambian con las estaciones, Santa Ana Tlacotenco, con orígenes que se remontan a la época prehispánica, persiste como un pueblo arraigado a sus tradiciones y a su peculiar paisaje volcánico, donde la cancha en el cráter es un testimonio de la creatividad y el espíritu comunitario.



