Clima extremo en la Península Ibérica
La furia de la naturaleza vuelve a azotar la Península Ibérica. La borrasca Leonardo ha causado al menos cuatro muertes y forzado la evacuación de miles de personas, mientras Portugal se enfrenta a un crucial balotaje presidencial con el país en estado de alerta.
La borrasca Leonardo ha provocado una devastación generalizada en España y Portugal, sumándose al impacto ya sufrido por la reciente tormenta Kristin. En Marruecos, tres personas perdieron la vida a causa del temporal, mientras que en Portugal, se ha confirmado una víctima fatal. Más de 100,000 personas han sido desalojadas de sus hogares en la península ibérica, ante el avance de las inundaciones y deslizamientos de tierra.
Portugal, aún recuperándose de la tormenta Kristin, que dejó seis víctimas mortales, se encuentra en vísperas de una segunda vuelta electoral programada para el 8 de febrero. El candidato de derecha André Ventura ha solicitado la suspensión de la votación, argumentando que las condiciones climáticas impiden un proceso electoral justo y seguro. La solicitud ha generado un debate público intenso sobre la viabilidad de llevar a cabo las elecciones en la fecha prevista.
Las autoridades de ambos países continúan trabajando en labores de rescate y asistencia a los damnificados. Los servicios de emergencia se enfrentan a dificultades para acceder a las zonas más afectadas, debido a las carreteras cortadas y a la persistencia de las fuertes lluvias y vientos. La magnitud de los daños materiales aún no ha sido completamente cuantificada, pero se anticipa que las pérdidas económicas serán significativas.



