Crisis energética por conflicto armado
La petrolera estatal Aramco ha activado protocolos de seguridad tras una serie de ataques perpetrados por rebeldes hutíes en territorio saudí. La medida incluye el desalojo de su sede corporativa en Dhahran y la transición obligatoria al trabajo remoto.
La tensión en la región se intensificó tras una ofensiva directa contra infraestructuras estratégicas en Arabia Saudita. Entre los incidentes más graves destaca el ataque al aeropuerto internacional Rey Fahd en Dammam, el cual resultó en un saldo trágico de dos personas fallecidas y ocho lesionadas durante la noche del miércoles.
Ante la amenaza latente, la administración de Aramco priorizó la integridad de sus trabajadores, ordenando el desalojo inmediato de sus instalaciones en Dhahran. La compañía busca garantizar la continuidad de sus operaciones mediante esquemas de trabajo a distancia mientras se evalúa la situación de seguridad en el este del reino.
Por su parte, la Autoridad General de Aviación Civil de Arabia Saudita confirmó que, tras el impacto, las operaciones en el aeropuerto de Dammam fueron suspendidas temporalmente. Sin embargo, las autoridades aeronáuticas informaron que desde la mañana del jueves las actividades se reanudaron y el flujo de tráfico aéreo ha recuperado sus niveles de normalidad.



