Mito y Realidad de un Icono
La Diana Cazadora, un emblema de la Ciudad de México, ha generado fascinación y debate durante décadas. Una leyenda persistente señala a la actriz Ana Luisa Peluffo como la musa inspiradora, pero ¿cuánto hay de cierto en esta afirmación?
La historia de la Diana Cazadora, formalmente llamada "La Flechadora de las Estrellas del Norte", se remonta a la década de 1940. Creada por el escultor Juan Olaguíbel por encargo del entonces presidente Manuel Ávila Camacho, la fuente monumental fue inaugurada en 1942 sobre Paseo de la Reforma. Desde entonces, su figura ha sido objeto de admiración y especulación, particularmente en lo que respecta a la identidad de la modelo.
La versión que vincula a Ana Luisa Peluffo con la Diana Cazadora ha ganado popularidad con el tiempo. Sin embargo, la verdad es que la modelo oficial fue Helvia Martínez Verdayes, una joven secretaria de la Secretaría de Educación Pública. Martínez Verdayes posó desnuda para Olaguíbel, aunque inicialmente reacia, aceptó bajo la condición de que su identidad se mantuviera en secreto. Este secreto se mantuvo durante décadas, alimentando la leyenda en torno a Peluffo y otras posibles candidatas.
No fue hasta la década de 1990 que Helvia Martínez Verdayes decidió revelar su identidad, poniendo fin a años de especulaciones. Su testimonio y las fotografías de la época confirman que ella fue la verdadera inspiración detrás de la Diana Cazadora. Si bien Ana Luisa Peluffo fue una actriz destacada de la Época de Oro del cine mexicano, su relación con la escultura se limita a la persistente, aunque infundada, creencia popular.



