Preparativos bajo presión económica
Mientras la comunidad musulmana se prepara para el inicio del Ramadán el próximo 17 de febrero, la inflación y el aumento del costo de vida están generando preocupación en Indonesia y Pakistán. Los mercados, tradicionalmente bulliciosos en estas fechas, reflejan la presión económica que enfrentan muchos hogares al intentar adquirir los productos básicos para celebrar el mes sagrado.
La proximidad del Ramadán, que comenzará el 17 de febrero, ha impulsado a numerosos musulmanes en Indonesia y Pakistán a acudir a los mercados para realizar las compras necesarias para la celebración. Sin embargo, la creciente inflación y las dificultades económicas generalizadas están impactando significativamente los precios de productos esenciales, ensombreciendo los preparativos para el mes sagrado.
En Pakistán, el gobierno ha reconocido la situación y el primer ministro ha anunciado un "paquete de alivio de Ramadán" destinado a apoyar a las personas más necesitadas. Esta iniciativa busca mitigar el impacto de los altos precios en las familias vulnerables y permitirles participar plenamente en las festividades del Ramadán.
La situación en Indonesia es similar, con los consumidores enfrentando precios elevados en alimentos y otros bienes de consumo esenciales. La combinación de la inflación global y los factores económicos internos están creando un desafío para muchos indonesios que buscan cumplir con las tradiciones del Ramadán sin comprometer su estabilidad financiera.



