Copa de Escocia: Clásico Escocés
El clásico escocés entre Rangers y Celtic, correspondiente a los cuartos de final de la Copa de Escocia, terminó en caos tras la invasión de aficionados encapuchados del Rangers al Ibrox Stadium. El incidente ocurrió luego de que el Celtic venciera al Rangers 4-2 en la tanda de penales, desatando la furia de los locales.
El partido, disputado en el Ibrox Stadium, casa del Rangers, finalizó con un empate 0-0 tanto en tiempo regular como en el alargue, con goles anulados para ambos equipos: uno al Celtic por fuera de lugar y otro al Rangers por mano. La tensión se elevó al máximo cuando la definición por penales se llevó a cabo frente a la tribuna donde se ubicaban los aficionados más radicales del Rangers. A pesar de la presión, el Celtic acertó sus cuatro disparos, mientras que el Rangers falló dos, sellando así el pase del equipo albiverde a las semifinales. El mexicano Julián Araujo fue titular y disputó los 120 minutos del encuentro.
Tras la victoria, jugadores y cuerpo técnico del Celtic festejaron en el campo, lo que provocó que un grupo de aficionados del Rangers, muchos de ellos encapuchados, saltaran al terreno de juego con la intención de agredir a los seguidores del Celtic. Durante aproximadamente seis minutos, reinó el caos hasta que la policía logró establecer un cordón de seguridad para proteger a los visitantes y dispersar a los agresores.
La Asociación Escocesa de Futbol ha iniciado una investigación para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades. "La Asociación Escocesa de Futbol condena el comportamiento de los aficionados que entran al campo de juego. Se llevará a cabo una investigación de inmediato", declaró la institución. El incidente ha generado gran controversia y ha sido calificado como un final lamentable para un partido que había sido emocionante y disputado.



