México: ¿Cambio de Rumbo Económico?
La alta aprobación ciudadana de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, tras más de un año en el cargo, sugiere un fuerte anhelo de transformación social y económica que trasciende los intereses de las élites tradicionales. Este fenómeno, concatenado a la popularidad del Presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador, podría indicar una profunda y duradera reconfiguración del panorama político y económico mexicano.
La persistente popularidad de Claudia Sheinbaum, a pesar de los desafíos inherentes al ejercicio del poder, alimenta la especulación sobre una posible ruptura definitiva con las políticas económicas neoliberales que han marcado las últimas décadas en México. Su elección y posterior gestión, aunadas al elevado índice de aceptación que mantuvo su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, configuran un escenario inédito: doce años consecutivos de gobiernos con amplio respaldo popular y una agenda de transformación centrada en la justicia social y la reducción de la desigualdad.
Esta situación ha desatado un intenso debate sobre la dirección que tomará la economía mexicana en los próximos años. Si bien es prematuro afirmar que el neoliberalismo ha sido completamente erradicado, la convergencia de factores como el apoyo ciudadano, la voluntad política y la creciente conciencia sobre la necesidad de un modelo económico más inclusivo, sugieren una clara tendencia hacia un cambio de paradigma.
Analistas señalan que la consolidación de esta nueva etapa dependerá en gran medida de la capacidad del gobierno de Sheinbaum para implementar políticas públicas eficaces, que impulsen el crecimiento económico al tiempo que reducen la brecha entre ricos y pobres. El reto radica en equilibrar las demandas sociales con la estabilidad macroeconómica y la atracción de inversión extranjera, elementos cruciales para el desarrollo sostenible del país.



