Frontera México-EE.UU.
La tradicional ceremonia del abrazo, símbolo de la unión entre México y Estados Unidos, se vio interrumpida ayer por manifestantes que protestaban contra la construcción de un muro fronterizo. El evento se llevó a cabo en el Puente Internacional Juárez–Lincoln, uniendo Laredo, Texas y Nuevo Laredo, Tamaulipas, donde las voces de la oposición resonaron con fuerza.
Activistas se congregaron en el Puente Internacional Juárez–Lincoln, escenario de la tradicional ceremonia del abrazo, para expresar su rechazo a la edificación de un muro fronterizo entre México y Estados Unidos. La manifestación tuvo lugar simultáneamente al evento binacional, que busca fortalecer los lazos de amistad y cooperación entre las ciudades de Laredo, Texas y Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Los manifestantes portaban pancartas y coreaban consignas en contra de la política migratoria y la construcción del muro, argumentando que este representa una barrera física y simbólica que daña las relaciones entre ambos países y afecta a las comunidades fronterizas. La presencia de los activistas generó un ambiente de tensión durante la ceremonia, aunque no se reportaron incidentes mayores.
La ceremonia del abrazo, un evento anual de larga tradición, reúne a familias y representantes de ambos lados de la frontera para celebrar la hermandad y el entendimiento mutuo. Sin embargo, la manifestación anti-muro puso de manifiesto las profundas divisiones que persisten en torno a la política migratoria y el futuro de la relación bilateral.



