Fusión cultural en el plato
Más que una tendencia culinaria, la cocina Nikkei mexicana es un testimonio de adaptación e identidad. En el corazón de la alcaldía Cuauhtémoc, Aburiya emerge como un baluarte de esta tradición, ofreciendo una experiencia gastronómica que conecta el pasado y el presente.
La cocina Nikkei en México no es una invención moderna, sino el resultado tangible de la historia migratoria japonesa en el país. A finales del siglo XIX, las primeras comunidades japonesas llegaron a México, enfrentándose a la necesidad de adaptar sus técnicas culinarias tradicionales a los ingredientes locales disponibles. Este proceso no implicó una alteración de las recetas originales, sino una ingeniosa sustitución de ingredientes, manteniendo intacta la esencia de la cocina japonesa. De esta convivencia cultural nació una cocina auténtica, arraigada en la memoria y la experiencia de la diáspora.
Aburiya, un restaurante que inicialmente operó como dark kitchen durante la pandemia, personifica esta filosofía. Bajo la dirección del chef Shige Takane, descendiente de inmigrantes japoneses, Aburiya se adhiere a los principios de la cocina Nikkei como una forma de vida y una declaración de pertenencia. El restaurante sigue un riguroso sistema japonés, adquiriendo únicamente los ingredientes necesarios para el día, priorizando la frescura y minimizando el desperdicio. Esta práctica está profundamente ligada al shintoísmo, la religión familiar del chef, que promueve el consumo de los productos que la naturaleza ofrece en cada estación.
El restaurante, ubicado en la alcaldía Cuauhtémoc, no solo ofrece platos exquisitos, sino que también educa a sus comensales sobre la historia y el significado de la cocina Nikkei. Aburiya se ha consolidado como un espacio donde la herencia japonesa se entrelaza con la riqueza de los ingredientes mexicanos, creando una experiencia culinaria única que celebra la identidad y la adaptación.



