Conflicto Fronterizo en Asia Central
La frontera entre Pakistán y Afganistán se ha convertido en un polvorín, marcada por un incremento alarmante de ataques mutuos. Este conflicto latente, con raíces históricas profundas y la intrincada participación del Talibán, amenaza la estabilidad regional. Analizamos las cinco claves para comprender esta creciente "guerra abierta".
La actual tensión entre Pakistán y Afganistán no es un fenómeno reciente, sino la culminación de décadas de disputas territoriales y desconfianza mutua. Uno de los principales detonantes es la línea Durand, una frontera de 2.670 kilómetros establecida en 1893 por el entonces Imperio Británico y que Afganistán nunca ha reconocido oficialmente. Esta línea divide comunidades étnicas pastunes a ambos lados de la frontera, generando fricciones y alimentando movimientos separatistas.
Otro factor clave es la compleja relación entre Pakistán y el Talibán. Si bien Pakistán ha negado repetidamente su apoyo al grupo insurgente, históricamente se le ha acusado de brindar refugio y apoyo logístico a facciones talibanas, especialmente durante y después de la guerra en Afganistán liderada por Estados Unidos. La toma del poder por el Talibán en Kabul en 2021 no ha apaciguado las tensiones; por el contrario, Pakistán acusa al Talibán afgano de no controlar eficazmente a los grupos terroristas que operan desde su territorio, incluyendo el Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), responsable de numerosos ataques en suelo pakistaní.
Además de las disputas fronterizas y el presunto apoyo al terrorismo, existen acusaciones mutuas de injerencia en asuntos internos. Afganistán acusa a Pakistán de promover la inestabilidad en el país, mientras que Pakistán reprocha a Afganistán su incapacidad para garantizar la seguridad en la región fronteriza. La intensificación de los ataques transfronterizos, con bombardeos y escaramuzas constantes, ha elevado la retórica a un punto crítico, haciendo temer una escalada aún mayor del conflicto. Las consecuencias humanitarias de esta "guerra abierta" son alarmantes, afectando a comunidades vulnerables que viven a ambos lados de la frontera.


